Las piscinas naturales utilizan filtración biológica en lugar de productos químicos para mantener una calidad de agua impecable. Este enfoque sostenible combina un diseño elegante con un tratamiento del agua basado en el ecosistema, lo que ofrece a los hoteles, centros wellness y piscinas privadas una comodidad única que atrae a los huéspedes concienciados con el medio ambiente, al tiempo que reduce los costes operativos a largo plazo.
¿Alguna vez se ha preguntado por qué nadar en un lago de montaña es tan diferente a hacerlo en una piscina convencional con cloro? La respuesta está en el propio sistema de purificación de la naturaleza. Una piscina natural aporta esta misma experiencia refrescante a sus instalaciones utilizando plantas acuáticas y microorganismos beneficiosos en lugar de cloro y productos químicos. A medida que la sostenibilidad se convierte en una prioridad para las propiedades comerciales de todo el mundo, estas piscinas sin productos químicos están transformando la forma en que los hoteles, los centros wellness y las piscinas residenciales abordan el diseño acuático.
A diferencia de las piscinas tradicionales, que dependen de tratamientos químicos, las piscinas naturales funcionan con la naturaleza en lugar de contra ella. Crean un ecosistema autosostenible que no solo mantiene el agua limpia y segura, sino que también proporciona una experiencia de baño más agradable para los huéspedes.
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¿Qué es una piscina natural?
Una piscina natural es una instalación de natación libre de productos químicos que utiliza la filtración biológica, a través de plantas, microorganismos o ambos, para purificar el agua de forma natural. La piscina consta de dos zonas diferenciadas: la zona de baño, donde se nada, y la zona de regeneración, donde se produce la limpieza biológica. El agua circula continuamente entre estas zonas, purificándose de forma natural.
Existen dos enfoques principales. Los diseños tradicionales utilizan plantas acuáticas que filtran los nutrientes y añaden oxígeno. Los sistemas modernos utilizan un filtro de biopelícula, un sistema compacto en el que los microorganismos beneficiosos realizan la limpieza sin necesidad de plantas. Ambos enfoques cumplen o superan las normas de salud y seguridad, al tiempo que eliminan los productos químicos agresivos.
El concepto se originó en Austria en la década de 1980 y ahora es cada vez más común en hoteles, instalaciones de bienestar y piscinas privadas de todo el mundo.
¿Cómo funcionan las piscinas naturales?
Las piscinas naturales se basan en la filtración biológica: microorganismos beneficiosos y, en ocasiones, plantas trabajan juntos para eliminar los contaminantes y equilibrar los nutrientes. El sistema funciona como un circuito cerrado con circulación continua.
Una bomba traslada el agua de la zona de baño a la zona de filtración, donde se limpia, y luego vuelve. Esta circulación constante del agua evita el estancamiento y garantiza que los mosquitos no puedan reproducirse.
Los microorganismos beneficiosos forman biopelículas que consumen materia orgánica, descomponen los nutrientes y compiten con las bacterias dañinas. Las bacterias buenas consumen los nutrientes que alimentarían a las algas, mientras que los niveles de oxígeno se mantienen saludables gracias al movimiento del agua y la fotosíntesis (en los sistemas basados en plantas).
Muchas piscinas naturales también incluyen filtros mecánicos y dosificación de fosfatos para un mayor control de la calidad del agua. Algunas incluso incluyen desinfección con rayos UV-C y/o hidrólisis con bajo contenido en sal para destruir las bacterias no deseadas suspendidas en el agua, lo que lleva la claridad del agua de las piscinas naturales a un nivel superior.
¿Qué es un filtro de biopelícula y en qué se diferencia de los sistemas basados en plantas?
Un filtro de biopelícula es un sistema sin plantas en el que los microorganismos realizan todo el trabajo de limpieza. El agua fluye a través de una cámara que contiene medios filtrantes (grava, elementos cerámicos o plásticos). Las bacterias beneficiosas colonizan estas superficies, formando una biopelícula que procesa los contaminantes.
Ventajas clave: menor huella (el filtro cabe debajo de una cubierta, frente a las zonas de plantas que requieren entre el 30 y el 50 % del área de la piscina), circulación del agua más rápida e ideal para aplicaciones comerciales con mayor afluencia de bañistas.
Comparación: sistemas basados en plantas frente a sistemas de biopelícula
| Aspecto | Sistema basado en plantas | Sistema de biopelícula |
| Espacio necesario | 30-50 % del área de la piscina | Filtro compacto (<5 % del área de la piscina) |
| Estética | Natural, similar a un estanque | Diseños contemporáneos y modernos |
| Mantenimiento | Cuidado de las plantas, poda | Mantenimiento del equipo |
| Ideal para | Entornos turísticos | Hoteles urbanos, piscinas en azoteas |
¿Cuáles son las opciones de diseño para las piscinas naturales?
Las piscinas naturales ofrecen una notable flexibilidad de diseño, desde diseños orgánicos y naturalistas hasta elegantes instalaciones contemporáneas. Con los sistemas de biopelícula, las piscinas pueden tener un aspecto totalmente convencional (rectangulares, en forma de L, con borde infinito) y funcionar según principios naturales.
Los tamaños van desde pequeñas piscinas de relajación (mínimo 30 metros cuadrados) hasta grandes instalaciones de ocio y natación. Las instalaciones interiores son muy populares en los centros wellness, ya que permiten nadar sin productos químicos durante todo el año.

¿Por qué los hoteles y las instalaciones comerciales eligen piscinas naturales?
Las piscinas naturales ofrecen ventajas estratégicas: diferenciación comercial, ahorro operativo, bienestar de los huéspedes y credenciales de sostenibilidad.
Los bañistas afirman que el agua de las piscinas naturales es más suave para la piel y los ojos, sin olor químico, picores ni sequedad cutánea. Esto encaja perfectamente con el posicionamiento de los centros wellness.
Aunque los costes iniciales son entre un 20 % y un 40 % más elevados que los de una construcción convencional, los costes operativos se reducen entre un 30 % y un 50 % a lo largo de la vida útil de la piscina. Se eliminan las compras de productos químicos, se reduce el consumo de agua y se beneficia de unos costes energéticos más bajos.
Los hoteles pueden aplicar tarifas más elevadas a las habitaciones con acceso a piscinas naturales. La piscina se convierte en parte de la historia de la marca y del compromiso de sostenibilidad de las instalaciones.
¿Cuánto cuesta una piscina natural?
Las piscinas naturales cuestan entre un 20 % y un 40 % más, pero se amortizan en un plazo de 3 a 5 años gracias al ahorro en los gastos de funcionamiento.
Para piscinas comerciales (100-150 m²), la instalación cuesta entre 70 000 y 150 000 euros. Las variables incluyen la complejidad del diseño, la elección del sistema de filtración y las condiciones del lugar.
Costes de funcionamiento en comparación con las piscinas convencionales
Los costes operativos son entre un 30 % y un 50 % más bajos: entre 2000 y 4000 € al año frente a los 4000-8000 € de las piscinas convencionales.
Desglose del ahorro:
- Costes de productos químicos: se reducen a cero (piscinas convencionales: 3000-8000 € al año).
- Costes de agua: disminuyen entre un 40 % y un 60 % (no es necesario realizar retrolavados).
- Costes energéticos: se reducen entre un 20 % y un 30 % (se requieren caudales más bajos).
- Vida útil del equipo: 15-20 años frente a los 10-12 de los sistemas clorados
En 20 años, eso supone un ahorro de entre 40 000 y 80 000 €.
¿Qué mantenimiento requieren las piscinas naturales?
Las piscinas naturales requieren un mantenimiento diferente: se trata de gestionar un ecosistema en lugar de productos químicos.
- Diariamente (10-15 min): revisión visual, funcionamiento de la bomba, eliminación de residuos.
- Semanalmente: Limpiar la superficie, cepillar las paredes
- Mensual: comprobar el rendimiento del sistema, aspirar los sedimentos.
- Temporal: Poda de plantas/reinicio del sistema (climas templados) o limpieza del filtro cada 2-3 años (sistemas de biopelícula).
El primer año requiere una atención más especial, ya que el ecosistema se está estableciendo.
¿Son seguras e higiénicas las piscinas naturales?
Sí. Cuando están bien diseñadas, las piscinas naturales cumplen o superan las normas de salud y seguridad, sin necesidad de productos químicos.
Las pruebas de calidad del agua demuestran que las piscinas naturales mantienen unos niveles bacterianos seguros. Los microorganismos beneficiosos superan a los patógenos al consumir los nutrientes que necesitan las bacterias nocivas. La circulación continua evita el estancamiento, que favorece la proliferación de bacterias nocivas.
Para instalaciones comerciales: análisis periódicos del agua, documentación de la circulación y, en algunas jurisdicciones, sistemas UV u ozono de respaldo.
Mosquitos: no son un problema. Necesitan agua estancada para reproducirse; las larvas no pueden sobrevivir en agua en circulación.
¿Se puede convertir una piscina convencional en una piscina natural?
Sí. La conversión de piscinas existentes es factible y cuesta entre un 40 % y un 60 % de lo que cuesta una nueva construcción, ya que la cuenca ya existe.
Dos enfoques:
Reacondicionamiento con biopelícula (espacio limitado): instalar un filtro de biopelícula en la sala de equipos y modificar las tuberías. El aspecto de la piscina permanece igual.
Adición de una zona de regeneración (con espacio): dividir la piscina existente o excavar el área adyacente para crear una zona de filtración con plantas.
Plazo: 4-8 semanas
Costes: entre 30 000 y 80 000 € para una piscina de 100 m².
Amortización: 3-5 años gracias al ahorro en los gastos de funcionamiento
¿En qué se diferencian las piscinas naturales de las piscinas de agua salada y las piscinas convencionales con cloro?
Tabla comparativa: piscinas naturales frente a piscinas de agua salada frente a piscinas convencionales
| Factor | Piscina natural | Piscina de agua salada | Cloro convencional |
| Coste inicial | 20-40 % más caro | 10-20 % más | Referencia |
| Coste anual de productos químicos | Mínimo | Bajo | Moderado |
| Consumo de agua | Muy bajo | Moderado | Moderado |
| Comodidad del nadador | Excelente (sin productos químicos) | Buena | Regular |
| Impacto medioambiental | Muy bajo | Bajo | Regular |
| Valor de marketing | Alto (único) | Moderado | Moderado |
Las piscinas naturales son la opción más adecuada para hoteles y complejos turísticos que dan prioridad a la sostenibilidad y la singularidad, centros de bienestar donde la ausencia de productos químicos se alinea con un posicionamiento holístico en materia de salud, instalaciones que aplican estrategias de conservación del agua y propiedades con huéspedes concienciados con el medio ambiente.
Preguntas frecuentes
¿Las piscinas naturales atraen a los mosquitos?
No. La circulación continua del agua impide la reproducción de los mosquitos, que necesitan agua estancada. Si aparecen mosquitos, esto indica un fallo en la circulación, no un problema inherente. Añadir una fuente de agua también ayuda en este aspecto.
¿Se puede calentar una piscina natural?
Sí, utilizando bombas de calor, calefactores solares o de gas. Los sistemas de biopelícula gestionan mejor el agua calentada que los sistemas basados en plantas. Adapte el tamaño de la filtración a la temperatura prevista.
¿Son las piscinas naturales más caras que las piscinas normales?
Los costes iniciales son entre un 20 % y un 40 % más elevados (entre 50 000 y 150 000 euros para piscinas comerciales), pero los costes operativos anuales son de entre 2000 y 4000 euros, frente a los 4000-8000 euros de las piscinas convencionales. El coste total de propiedad a 20 años suele ser menor debido a la eliminación de productos químicos, la reducción del consumo de agua (40-60 %) y los menores costes energéticos (20-30 %).
Todas las aproximaciones de costes proporcionadas en este artículo son orientativas, por lo que pueden variar dependiendo del proyecto e instalación en cuestión.
